La revisión externa
Doce pasos, todos a partir de fuentes públicas. El código fuente de la web y las cabeceras de respuesta. El contenido indexado en los buscadores. El DNS y la configuración del correo, incluido si se pueden falsificar correos en nombre de tu dominio. El estado del certificado y del cifrado. Los subdominios olvidados, sacados de los registros públicos de certificados. Y los fallos publicados que corresponden a las versiones detectadas.
Una sola regla lo rige todo: decide la respuesta del servidor. Lo que sirve sin autenticación es público. Lo que rechaza, no lo tocamos.

